El Gobierno de España refuerza el estado de bienestar con una medida innovadora: todos los ciudadanos tendrán que pagar el peaje de las autopistas sin ni siquiera llegar a utilizarlas. Y para que la medida llegue a todos los estamentos sociales, incluso aquellos que no tengan vehículos, tendrán que pagar el peaje. Además, para evitar posibles abusos, aquellos que finalmente decidan utilizarlas, tendrán que volver a pagar la tarifa oficial en cualquiera de los puntos automáticos de entrada a la autopista. El primer pago de 80 millones de euros, podrá hacerlo cómodamente desde su casa mientras está tumbado en el sofá.
Tras el anuncio de la medida, explotar una autopista de peaje ha desbancado a montar un banco como negocio con más garantías de éxito. Las concesionarias de autopistas, que han recogido con gran satisfacción la noticia, tendrán que empezar a devolver los 80 millones cuando alcancen el 100% del tráfico estimado. Esta circunstancia ha provocado que muchas empresas concesionarias hayan eliminado la señalización de entrada a las autopistas, no vaya a ser que lleguen al 100% de tránsito y tengan que devolver la ayudas.
